Casa nueva con llaves y símbolos de ayuda solidaria

Donante anónimo aportó $75 millones para casa de familia en Armenia

Una familia que perdió su vivienda tras el terremoto del 10 de agosto en Armenia recibió una casa nueva en el barrio Génesis, al sur de la ciudad, gracias a una cadena de apoyos en la que apareció un donante anónimo Armenia que aportó 75 millones de pesos. La entrega benefició a Pablo German Castellano Sánchez, su esposa Lina Brito y sus tres hijos, y permitió que quedaran firmadas las escrituras de la vivienda propia.

La ayuda se logró con la participación de la Fundación Pequeño Corazón, la fundación Misión Comparte, el Club Rotary y donantes particulares. Mónica Giraldo, de la Fundación Pequeño Corazón de Manizales, explicó cómo nació la iniciativa: “ellos vivían en una un sector subnormal, en una invasión y empezamos a hacer una campaña con amigos, con familia y lo llamamos Misión Comparte”.

La donación que abrió la puerta a la vivienda

Entre los apoyos estuvieron Empresas Rotary, el Club Rotario Manizales, el Club Rotario Armenia, distintas empresas de Armenia y voluntarios, bajo el liderazgo de María Teresa Salazar Duque. Sin embargo, el aporte decisivo fue el de “un donante silencioso”, que dijo “Yo quiero ayudar” y entregó 75 millones de pesos. Ese dinero permitió cerrar el proceso legal para que la familia tuviera vivienda propia.

La organización también recordó que el niño Jesús Castellanos, integrante de la familia, ya había sido beneficiado antes por la fundación con una cirugía gratuita luego de ser diagnosticado con un soplo en el corazón. Según el proyecto, esa intervención mejoró su calidad de vida y ahora la ayuda llegó también a su hogar con la nueva casa.

“Hoy recibe otro corazón en esa familia como es su vivienda”, señalaron desde la iniciativa al referirse al caso. La entrega se suma a otras acciones que, de acuerdo con la organización, también avanzan en Quimbaya, Risaralda, Dosquebradas, Pereira, Manizales, Neira y Riosucio para reconstruir viviendas afectadas.

El caso cobra relevancia porque ocurre en un momento en el que, dos meses después del sismo, siguen apareciendo viviendas evacuadas, locales vacíos y denuncias de saqueo en Cali, Pereira y Armenia. Vecinos como Patricia Collazos, de la unidad Alcalá I, y el bailarín Camilo Zamora relataron robos de bienes, mientras en Chiminangos y Altos de Santa Elena se registraron balaceras y detenciones comunitarias.

Más presión sobre los damnificados

El general (r) Pedro Federico Przychodny Jaramillo advirtió: “Con un hecho tan fuerte como el terremoto, muchas personas terminan afectadas y algunos espacios cambian sus dinámicas, por lo que empiezan a presentarse reacomodos entre bandas delincuenciales. A eso se le suma la vulnerabilidad en la que quedan, especialmente los damnificados, quienes se convierten en el blanco de estas organizaciones”.

Las autoridades han respondido con operativos. La Policía reportó 20 capturas por ocupación hasta el 5 de octubre. El coronel Óscar Ochoa destinó 200 policías, reforzó rondas nocturnas con caballería y drones térmicos, acompañó 240 demoliciones y más de 100 patrullajes terrestres y 50 aéreos.

Mientras tanto, las alcaldías trabajan en recuperar iluminación y seguridad en las zonas afectadas. En Armenia, la entrega de esta vivienda marca uno de los avances concretos en la atención a familias que siguen tratando de rehacer su vida después del terremoto.

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