Flávio Bolsonaro llegó este miércoles a Estados Unidos junto con su familia, después de salir de Brasil vía Argentina y Ecuador tras perder el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El excandidato presidencial y senador brasileño aterrizó en un avión privado en Opa-Locka, en las afueras de Miami, en un movimiento que mantiene la atención sobre su situación judicial y su rechazo al resultado electoral.
De acuerdo con registros consultados por AFP, el Departamento de Estado de Estados Unidos le concedió visa a él y a sus familiares, y su ingreso se hizo con categoría migratoria B1, asociada a visitas de negocios. Según esos mismos registros, podrá permanecer en territorio estadounidense hasta el 4 de enero.
Salida rodeada de confusión
La partida de Bolsonaro estuvo marcada por varias versiones sobre su paradero. En Brasil, incluso dirigentes cercanos dijeron no tener información sobre el político, mientras Rogério Marinho, jefe de campaña, afirmó en Brasilia: “No tenemos todavía noticias de su paradero”. Luego explicó que había recibido un mensaje de texto del senador en el que decía que tomaría un tiempo antes de comunicarse con su equipo.
El viaje comenzó en Argentina, donde primero autoridades del Gobierno de Javier Milei negaron que hubiera ingresado al país. Horas después, la Dirección Nacional de Migraciones confirmó que cruzó la frontera poco antes de la medianoche “con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal”. Medios argentinos informaron que habría usado un tercer pasaporte, de nacionalidad italiana, para entrar a ese país; Bolsonaro obtuvo esa nacionalidad en 2023, según un documento del Parlamento italiano consultado por AFP.
Después, el avión hizo escala en Guayaquil, Ecuador, durante la madrugada del miércoles para cargar combustible, y despegó media hora más tarde rumbo a Estados Unidos. La salida ocurre además en medio de investigaciones judiciales en su contra por presuntos delitos de corrupción y lavado de dinero, y pese a que tenía una orden que le impedía abandonar Brasil.
Choque político tras la derrota
Bolsonaro perdió el balotaje del domingo frente a Lula, quien obtuvo cerca de 52 % de los votos frente a 48 % de su rival, una diferencia de más de 4 millones de sufragios. El senador no ha reconocido la derrota y anunció que buscará impugnar el resultado, con el argumento de que la extensión de dos horas en la jornada electoral favoreció a Lula.
El político sostiene que es víctima de persecución política y ha cuestionado la actuación de las autoridades electorales y judiciales brasileñas. Antes de salir del país había dicho: “Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y me voy a defender de esta aberración”.
Donald Trump respaldó la llegada del brasileño y su familia. “Creo que son buenas personas. La elección fue muy extraña, creo que fue terrible”, dijo antes de su arribo. En Brasil, Lula también se refirió a la salida de su rival y afirmó: “Brasil es su segunda patria, la primera es lamerle las botas a Estados Unidos”.
La llegada a Florida cierra un recorrido que comenzó en Brasil, pasó por Argentina y Ecuador y terminó en Estados Unidos. El caso vuelve a poner a la familia Bolsonaro en el centro de la relación política entre Brasil y Estados Unidos, mientras continúan las disputas por el resultado electoral y las investigaciones judiciales en contra del senador.

