Ladera rural agrietada con casas afectadas por la lluvia

Deslizamiento en Moniquirá destruye tres viviendas en la vereda Pajales

Un deslizamiento en Moniquirá, Boyacá, destruyó tres viviendas en la vereda Pajales durante la madrugada de este jueves 22 de octubre y dejó a varias familias sin hogar. La emergencia se presentó hacia la 1:00 de la mañana, después de varios días de grietas y filtraciones de agua en el terreno, y movilizó a organismos de socorro y a la administración municipal para evaluar el riesgo.

El director de Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá informó que no hay reporte de personas fallecidas. “Afortunadamente, no tenemos reporte de afectación de vidas humanas en la vereda Pajales de Moniquirá”, dijo. En el sitio hacen presencia bomberos, Defensa Civil, Policía Nacional y la Alcaldía, mientras la maquinaria amarilla quedó en alistamiento para ser utilizada según la visita técnica de los profesionales de la unidad.

Daños y ocupación del terreno

El alcalde de Moniquirá, Fredy Pardo Pinzón, explicó que el municipio venía de una alerta naranja por desabastecimiento de agua y que el cambio de clima en los últimos días fue “abrupto”. Según dijo en Noticias Caracol, en un solo día cayeron 80,2 milímetros de lluvia, cuando el promedio mensual está entre 40 y 50 milímetros. “En Moniquirá llovió en un día lo que tiene que llover en dos meses”, afirmó.

De acuerdo con el mandatario, cerca de dos hectáreas resultaron afectadas por el movimiento en masa en Pajales. También precisó que una de las tres viviendas colapsó y las otras dos quedaron en riesgo. El deslizamiento dejó además un hundimiento de tierra de unos 25 metros de profundidad.

Pardo Pinzón señaló que este fue “el más fuerte” frente a otros “hechos aislados” que se han presentado en el municipio. Por ahora, la prioridad de las autoridades es controlar y reducir el riesgo antes de definir medidas sobre las familias afectadas.

Las señales previas y la respuesta local

Elber Soto, residente de la zona, contó a Caracol Radio que las primeras señales aparecieron seis días antes, luego de un sismo de magnitud 5,0 que dejó grietas en la parte alta del terreno. El Servicio Geológico Colombiano reportó ese movimiento el 13 de octubre, con epicentro en Los Santos, Santander, y una profundidad de 149 kilómetros. El sismo se sintió en Boyacá.

Soto relató que ante la incertidumbre la comunidad contactó a un ingeniero, quien les advirtió que el terreno estaba en riesgo de deslizarse. “Él dijo que eso estaba para deslizarse (…) Y esta mañana, como a la una de la mañana, se fue”, dijo. Según su testimonio, las grietas medían entre 30 y 50 metros y, después del deslizamiento, el terreno quedó con un desnivel de unos seis metros.

“Todo se fue, hasta los ranchos de las gallinas”, aseguró. También dijo que no es posible reconstruir en ese mismo punto: “Toca pensar en otro lugar, hacer una casita por ahí en otro lado, para poder seguir con la vida”.

El alcalde anunció que este viernes 23 de octubre, desde primera hora, se instalará un Puesto de Mando Unificado con el comité de Gestión del Riesgo para tomar decisiones sobre las familias afectadas, que serán convocadas en el casco urbano. Después habrá una visita al sitio y una intervención con maquinaria amarilla que llega del nivel departamental para salvaguardar la integridad de las personas.

Moniquirá sigue bajo la atención de las autoridades en una temporada de lluvias que, según el Ideam, se extenderá hasta noviembre. Pardo Pinzón pidió a la comunidad avisar de inmediato a los organismos de socorro ante cualquier señal de riesgo y advirtió que, “ante los fenómenos naturales, es muy difícil tener una respuesta inmediata”.

Con información de El Tiempo.

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