Carlos Slim vendió más de US$1.150 millones en acciones de PBF Energy y Talos Energy durante este año, en una operación impulsada por la subida del petróleo. Las desinversiones se hicieron a través de Control Empresarial de Capitales, la firma de inversión de su familia, mientras el Brent superó los US$117 por barril este 30 de octubre.
De acuerdo con Bloomberg, el empresario mexicano redujo su exposición en dos compañías energéticas de Estados Unidos justo cuando sus acciones ganaban valor. En PBF Energy, las ventas alcanzaron cerca de US$820 millones y se extendieron por más de 100 días de negociación; en Talos Energy, Slim vendió US$252 millones solo durante octubre.
Las ventas coincidieron con máximos en el mercado petrolero
El movimiento de Slim ocurrió en medio de un repunte del crudo que elevó las valoraciones de las petroleras. Ese 30 de octubre, los futuros del Brent para entrega en diciembre subieron 2,09% y llegaron a US$117,28 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 1,87% hasta US$103,91.
La presión sobre los precios estuvo asociada a la incertidumbre en torno al suministro y a las tensiones entre Estados Unidos e Irán. También influyeron las dudas sobre la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de hidrocarburos.
Así quedaron sus posiciones en PBF Energy y Talos Energy
Según Bloomberg, al inicio del año Slim tenía cerca del 25% de participación en cada una de esas compañías. Tras las ventas, su posición en PBF Energy bajó al 11% y en Talos Energy al 13%, aunque todavía conserva inversiones relevantes en ambas.
- En PBF Energy, las acciones subieron más de 170% y tocaron máximos históricos durante el periodo de venta.
- En Talos Energy, Slim se desprendió de títulos por US$252 millones en octubre.
- Su participación conjunta actual ronda los US$1.400 millones, una cifra similar a la que tenía al comenzar el año.
- Slim comenzó a comprar acciones de PBF Energy en 2019 y entró en Talos Energy en 2023.
Arturo Elías Ayub, vocero del empresario, dijo que la decisión respondió a la oportunidad del mercado y que buscó aprovechar “un buen momento para vender a buen precio”. Con eso, la operación quedó asociada a la fuerte valorización de los títulos y no a una salida total del negocio energético.
El comportamiento del crudo seguirá marcando el valor de estas participaciones. Por ahora, Slim conserva una exposición importante en ambas compañías, mientras el mercado petrolero continúa sujeto a la evolución de las tensiones en Medio Oriente y a los movimientos del Brent y el WTI.
Con información de Portafolio.

