El artista colombiano Hernando Alzate presentará en Cartagena su serie Destino final, una exposición de más de treinta obras que abrirá el próximo 5 de noviembre en las salas del Museo Naval de Cartagena, en el Centro Histórico. La muestra importa porque reúne pintura, madera, metal oxidado, hojilla de oro y escultura en torno a barcos encallados, una imagen con la que el creador relaciona el desgaste de los materiales con el paso del tiempo y la experiencia humana.
Una serie hecha de óxido, oro y palabras
Alzate, quien lleva 40 años trabajando con el pincel y el volumen, vuelve a Colombia después de su recorrido académico por el dibujo, el realismo y el Pop Art durante su etapa en Norteamérica. En Cartagena exhibirá piezas construidas sobre tableros de madera corroída y chapas de metal oxidado, intervenidas con pan de oro. La colección reúne lienzos, maderas, metales devorados por el orín y esculturas, todas alrededor de la figura del navío abandonado.
Para el artista, esos barcos no representan una derrota, sino un punto de reposo tras el trayecto. “Mi obra es el testimonio de un viaje épico a través de la forma y el tiempo. El arte es un lenguaje vivo que debe mutar para seguir siendo honesto”, dijo Alzate. En sus obras, cada embarcación funciona como una metáfora de la vida humana y de las cicatrices que deja el tiempo.
La pintura y la prosa en una misma travesía
La propuesta también cruza imagen y escritura. Cada superficie pintada tiene un texto en prosa poética escrito por el propio artista, con el que busca recuperar la voz de los objetos y de quienes alguna vez los habitaron. Según Alzate, “Mis cuadros capturan el instante estático del metal abandonado, mientras que la prosa poética les devuelve la voz, la biografía y los fantasmas humanos que alguna vez los habitaron”.
La exposición se instalará en el Museo Naval de Cartagena, un espacio del Centro Histórico donde, por su relación con la memoria marítima, el artista considera que la serie encuentra su lugar natural. Las obras se presentarán entre cañones antiguos y cartas de navegación deterioradas, en una muestra que toma como eje la imagen de barcos varados y la transforma en una reflexión sobre el tránsito, el deterioro y el destino.
La serie desembarcará en Cartagena el 5 de noviembre y se suma a la trayectoria de Alzate, quien ha construido este proyecto a partir de la relación entre materia, tiempo y palabra. Allí, los navíos oxidados y dorados de Destino final quedarán expuestos como el centro de una travesía artística que termina en el Museo Naval.

