Plaza francesa vacía al atardecer con luces policiales y tensión

Francia deja casi 1.000 detenidos en nueva jornada de protestas

Las protestas en Francia dejaron casi 1.000 detenidos este sábado 25 de octubre, en una jornada que reunió a más de 410.000 manifestantes en todo el país y volvió a poner la seguridad en el centro del debate público. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, dijo que la mayoría de las marchas transcurrió pacíficamente, aunque al caer la noche se registraron enfrentamientos en varias ciudades.

Según el Ministerio del Interior, París concentró cerca de 110.000 asistentes, una cifra similar a la del fin de semana anterior. También hubo movilizaciones masivas en Lyon y Nantes, mientras que en otras ciudades las fuerzas de seguridad reportaron incidentes, daños y saqueos en una escala menor a la de hace una semana.

Operativo de seguridad y choques al cierre de la jornada

Nuñez comparó la jornada con la del sábado anterior y afirmó que en la capital hubo una gran manifestación que avanzó sin alteraciones, igual que buena parte de las protestas en el resto del territorio. También aseguró que se impidieron movilizaciones no autorizadas hacia los centros urbanos y que no hubo ataques dirigidos contra edificios públicos, como alcaldías o comisarías, a diferencia de lo ocurrido siete días antes.

El ministro señaló, sin embargo, que las fuerzas de seguridad enfrentaron un “nivel de violencia extremadamente alto”, con lanzamiento constante de proyectiles y fuegos artificiales tipo mortero. Añadió que los agentes permanecerían desplegados hasta entrada la noche para evitar nuevos saqueos. El operativo incluyó unos 70.000 policías en todo el país, junto con unidades especiales, helicópteros, vehículos blindados, perros policía y cañones de agua.

En París, las autoridades autorizaron una protesta con una ruta definida y cerraron algunas estaciones del metro. La prefectura indicó en X que sus fuerzas estaban “en tierra y en el aire para permitir que los manifestantes marchen con seguridad”, mientras la policía ordenaba despejar la Place de la Bastille y desplazarse hacia la Porte d’Italie, donde comenzó la movilización autorizada.

Durante gran parte del día, la jornada fue tranquila. Pero al final se vieron manifestantes en la Porte de Vincennes lanzando objetos contra la policía y levantando barricadas improvisadas. Un equipo de CNN en el lugar reportó que una multitud de varios miles se enfrentó con las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimógenos y un cañón de agua para contener el avance.

Incidentes fuera de París

Fuera de la capital, las tensiones fueron desiguales. En Marsella, manifestantes lanzaron fuegos artificiales tipo mortero contra la policía y BFMTV reportó saqueos, entre ellos una joyería con las vitrinas destruidas y un supermercado. En Burdeos, la policía informó que algunos manifestantes arrojaron proyectiles y atacaron a los agentes.

En Niza, decenas de activistas de extrema derecha atacaron a personas que se manifestaban pacíficamente, según BFMTV. En algunas ciudades también se prohibieron manifestaciones y se impusieron toques de queda, mientras que en Lyon se difundieron imágenes de personas cubriéndose la boca tras el uso de gases lacrimógenos.

Las movilizaciones comenzaron en septiembre con reclamos de estudiantes por la falta de profesores, el deterioro de las escuelas y las desigualdades educativas. Con el paso de las semanas, las protestas crecieron y sumaron exigencias sobre el costo de vida y la respuesta del Gobierno al cambio climático, además de nuevas demandas de sindicatos, agricultores, transportistas y los “chalecos amarillos”.

El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, advirtió que habrá una huelga nacional el 5 de noviembre si Emmanuel Macron no responde a las demandas. “Una huelga general, convocada por la CGT, se cierne sobre el Gobierno para el 5 de noviembre”, declaró a BFMTV.

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