Eduardo Pimentel, máximo accionista del Boyacá Chicó, volvió a cuestionar el trato de las autoridades de Tunja y dejó en duda la continuidad del equipo en esa ciudad, donde juega como local desde 2005. El pronunciamiento se dio después de una serie de restricciones que, según el dirigente, han afectado al club y lo tienen en una situación crítica en la lucha por la permanencia en la primera división.
En su cuenta de X, Pimentel aseguró que las medidas del comité local en Tunja, junto con lo que llamó “manipulación política”, ponen en riesgo la permanencia del equipo en la ciudad. También señaló que la situación se viene repitiendo y afirmó que el club ya ha sido perjudicado en varios partidos por actuaciones de ese comité. “Las reiteradas y malintencionadas restricciones del comité local en Tunja, la manipulación política a la que hemos sido sometidos y el constante protagonismo de sus integrantes ponen en riesgo la continuidad del equipo en la ciudad tras 22 años de lucha, de compromiso y de dedicación”, escribió.
El partido contra Junior, bajo presión por el descenso
El próximo compromiso del Boyacá Chicó en Tunja será ante Junior de Barranquilla, el martes 27 de octubre a las 8:05 de la noche. Ese encuentro puede ser decisivo en la pelea por mantenerse en la máxima categoría, dependiendo de lo que haga Cúcuta Deportivo este domingo frente a América de Cali.
Pimentel también dijo que este podría ser “ya el noveno partido” que el club tendría que jugar a puerta cerrada, sin público. “Por Dios, ¿quién puede aguantar así? El enemigo no estaba en el campo, el enemigo estaba camuflado detrás de los escritorios”, añadió.
La molestia del directivo se suma a lo ocurrido en el partido contra Atlético Nacional, cuando el club tuvo que suspender la venta de boletería porque, en principio, no estaban dadas las condiciones de seguridad. Esa decisión ya había mostrado el nivel de tensión entre el club y las autoridades locales.
La tabla aprieta y quedan pocos partidos
Boyacá Chicó llega a esta etapa con el descenso como una preocupación inmediata. La victoria 1-0 sobre Atlético Bucaramanga, el viernes en Tunja, le permitió seguir con opciones de evitar su cuarta caída a la segunda división del fútbol colombiano.
Para mantenerse en la primera división, el equipo necesita ganar los cuatro partidos que le quedan y esperar que Cúcuta Deportivo no sume ningún punto en sus cinco encuentros restantes en la fase todos contra todos. Después del duelo ante Junior, Chicó recibirá a Internacional de Bogotá el 4 de noviembre, visitará a Deportivo Cali el 1 de noviembre y cerrará como visitante frente a Llaneros, en fecha y horario por definir.
La continuidad del club en Tunja quedó así ligada no solo a la disputa institucional con el comité local, sino también a una recta final en la que cada resultado puede definir su permanencia en la Liga colombiana.
Con información de El Tiempo.

