La Corte Penal Internacional fue distinguida este jueves con el Premio Sájarov CPI, el principal galardón de derechos humanos de la Unión Europea, en un momento en que el tribunal enfrenta sanciones y presión del presidente estadounidense Donald Trump. La decisión, anunciada en Estrasburgo, busca reconocer el trabajo de la corte con sede en La Haya para hacer valer el derecho y la justicia a escala internacional.
La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, defendió la elección al afirmar en el hemiciclo que “la Unión Europea se basa en el respeto al multilateralismo y a las instituciones internacionales”. También sostuvo que el premio reconoce “el importante trabajo realizado (por la corte) para garantizar el respeto del derecho y la justicia a escala internacional”.
La CPI agradeció al Parlamento Europeo por el premio “en un momento en que la corte y sus integrantes enfrentan desafíos sin precedentes”. Su presidenta, la japonesa Tomoko Akane, dijo que el reconocimiento tiene “un significado especial” porque reafirma la importancia de las instituciones judiciales independientes y de quienes trabajan por defender el derecho internacional.
Presión de Washington sobre la CPI
Estados Unidos anunció este mes sanciones dirigidas a paralizar las operaciones de la CPI, un tribunal que juzga a personas por crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio. Antes de esa decisión, Washington ya había sancionado a jueces y fiscales de la corte.
La administración Trump ha prometido desmantelar la CPI “ladrillo por ladrillo” como respuesta a la orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien la corte acusa de crímenes de guerra en Gaza. La nota de apoyo europeo a la CPI llegó en paralelo a esa escalada y la Unión Europea dijo que está “lista para tomar cualquier medida necesaria” para asegurar que el tribunal siga funcionando.
El galardón se produce además después de que la exjueza de la CPI, la sudafricana Navi Pillay, recibiera este mes el Premio Nobel de la Paz, hecho que provocó una hostilidad redoblada de Washington. El premio Sájarov fue creado en 1988 y lleva el nombre del disidente soviético Andréi Sájarov.
Este reconocimiento europeo se entrega cada año a personas u organizaciones por su lucha en favor de los derechos humanos y la democracia. La CPI figuró entre las tres finalistas junto al líder opositor de Tanzania, Tundu Lissu, y las hermanas gemelas Taraneh y Romina Rahimi, presentadas como símbolo de los perseguidos por el régimen iraní.
Lissu, jefe del partido opositor tanzano Chadema, fue detenido en abril de 2025 y enfrenta la pena de muerte si es condenado por traición, tras ser señalado de incitar al boicot de las elecciones del año pasado. Taraneh Rahimi, de 21 años, recibió una sentencia de muerte y Romina fue condenada a 36 años de cárcel por participar en las protestas antigubernamentales en Irán a comienzos de este año.
Los nominados al premio son propuestos por grupos políticos en la Unión Europea y el ganador es escogido por los eurodiputados. La ceremonia de entrega está prevista para diciembre.
Con información de El Tiempo.

