Carlos Slim volvió a cerrar una jugada rentable en los mercados al vender participaciones en dos petroleras de Estados Unidos por más de US$1.150 millones en 2026. El movimiento, registrado tras fuertes alzas en las acciones, vuelve a poner al empresario mexicano como uno de los inversionistas más observados por sus compras y ventas oportunas.
De acuerdo con Bloomberg, las operaciones se concentraron en PBF Energy y Talos Energy. En PBF Energy, Slim habría vendido cerca de US$820 millones durante más de 100 jornadas bursátiles, en un tramo en el que las acciones subieron más de 170% y tocaron máximos históricos.
La venta coincidió con la subida del petróleo
El repunte de esas acciones ocurrió en medio de un alza del crudo impulsada por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el suministro mundial. En Talos Energy, la mayor parte de las ventas se dio en octubre, cuando el magnate mexicano se desprendió de títulos por US$252 millones.
La nueva operación se suma a una serie de apuestas que han dejado ganancias millonarias a Slim en distintos sectores, desde energía hasta medios y tecnología. Entre los casos más citados está The New York Times, donde entró en 2009 con un préstamo y terminó acumulando una posición accionaria de gran valor.
Las apuestas que consolidaron su fama de inversor oportuno
En enero de 2009, en plena crisis financiera internacional, el periódico enfrentaba dificultades para refinanciar su deuda y baja en los ingresos publicitarios. Slim le prestó US$250 millones con una tasa del 14% y opciones para comprar acciones a US$6,35 por título.
Según una reconstrucción citada por Poynter en abril de 2025, ese préstamo fue pagado anticipadamente después de dos años y siete meses, y los intereses le dejaron alrededor de US$90 millones. Luego ejerció las opciones en enero de 2015, cuando compró cerca de 16 millones de acciones por unos US$101,1 millones.
- La participación llegó a representar cerca del 17% de las acciones públicas de The New York Times.
- En enero de 2018, cada acción cotizaba en US$23,25; a comienzos de 2020 estaba en US$32.
- Ese año Slim vendió toda su posición, con ventas que superaron cinco veces lo que había pagado.
Otro episodio ocurrió con Apple. En 1997, antes del regreso de Steve Jobs como director ejecutivo, Slim compró 3% de la tecnológica a US$17 por acción y comenzó a vender un año después, cuando ya cotizaba a US$100. Años más tarde también se benefició de Saks Fifth Avenue y de YPF, en Argentina, además de una venta de acciones de CaixaBank en 2025.
En el caso de YPF, después de que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner expropiara la participación de Repsol en 2012, Slim empezó a comprar acciones de la petrolera. A través de Inbursa y Grupo Carso llegó al 8,37% de la compañía, tras invertir cerca de US$370 millones en unos 35,6 millones de títulos.
El más reciente capítulo de esa estrategia quedó en las ventas hechas en 2026, que le aportaron más de US$1.150 millones. El siguiente dato a observar será el cierre definitivo de esas operaciones y la forma como los movimientos de Slim sigan afectando el valor de sus posiciones en energía.
Con información de Portafolio.

