Las bolsas globales cerraron a la baja este jueves 22 de octubre, presionadas por las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial y por el aumento de la tensión en Oriente Medio. El retroceso afectó a Wall Street, Europa y Asia, en una jornada en la que también pesaron el alza del petróleo y la búsqueda de refugio en activos considerados más seguros.
Wall Street sintió el golpe de las tecnológicas
En Estados Unidos, los futuros del Nasdaq 100 bajaron 1,7% y pusieron en riesgo la ganancia semanal de 2,2% que acumulaba ese índice, muy expuesto a empresas tecnológicas. Los futuros del S&P 500 cedieron 1% y los del Dow Jones retrocedieron 0,6%, de acuerdo con Bloomberg y Reuters.
El mercado reaccionó con especial presión sobre varias compañías del sector. Lam Research cayó más de 7% tras presentar unas perspectivas que no convencieron a los inversionistas, Tesla perdió 3,8% luego de recortar sus planes de gasto y Meta también registró descensos, pese a señales de que sus inversiones en inteligencia artificial empiezan a mostrar resultados.
La preocupación de fondo estuvo en el tiempo que podrían tardar las enormes inversiones en centros de datos y capacidad informática en convertirse en ingresos. Aunque las tecnológicas están destinando recursos millonarios al desarrollo de infraestructura y servicios de IA, los resultados recientes no bastaron para despejar las dudas sobre la rentabilidad de ese esfuerzo.
Europa y Asia ampliaron las pérdidas
El deterioro del ánimo también se extendió a Europa. El índice Stoxx Europe 600 bajó 0,9%, con bancos y mineras entre los sectores más afectados. Hermès perdió más de 7% después de reportar ventas sin crecimiento en una región que incluye a China, lo que añadió presión sobre las acciones de lujo.
En Asia, las bolsas chinas profundizaron las pérdidas. El CSI 300 cerró con una caída de 1,8% y acumuló un retroceso de 20% desde su máximo de junio, un nivel que suele asociarse con territorio bajista. Las principales compañías chinas y tecnológicas cotizadas en Hong Kong también mostraron descensos fuertes.
El golpe alcanzó además a los mercados emergentes, cuyo índice MSCI bajó 2,2%, mientras el indicador MSCI Asia-Pacífico retrocedió 1,7%.
Brent por encima de US$113 y mayor aversión al riesgo
La tensión en Oriente Medio sumó presión a los mercados. El Brent superó los US$113 por barril por la preocupación sobre el suministro energético y la escalada del conflicto en la región. Estados Unidos ordenó la salida de algunos diplomáticos de Arabia Saudita en medio de las amenazas de los hutíes de Yemen, un factor que elevó la incertidumbre sobre la seguridad de la infraestructura y las exportaciones petroleras.
La demanda por activos seguros se reflejó en deuda y divisas. El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años cayó seis puntos básicos, hasta 5,06%, mientras el yen se fortaleció 0,8% y llegó a 156,87 por dólar. El franco suizo también ganó terreno entre las monedas favorecidas por la cautela de los inversionistas.
En Europa, la tensión fiscal francesa siguió en el radar. La brecha entre los bonos de Francia y Alemania a diez años subió a 175 puntos básicos, su mayor nivel desde 2011. Al mismo tiempo, el oro al contado bajó 1,4% hasta US$4.081,52 por onza y el bitcoin retrocedió 3,1% hasta US$81.983,43.
Con información de Portafolio.

