El Banco de la República miró con buenos ojos el proyecto de ley de rescate fiscal radicado por el gobierno de Abelardo De La Espriella, al considerar que una corrección del déficit ayudaría a la política monetaria y a la meta de bajar la inflación. La posición fue expuesta el 30 de octubre de 2026 por el gerente del Emisor, Leonardo Villar, durante la rueda de prensa de la Junta Directiva que decidió mantener la tasa de interés en 12,25%.
Villar señaló que el tema fue discutido dentro de la Junta, aunque precisó que aún se trata de una iniciativa en estudio y que sus detalles apenas comienzan a conocerse. Aun así, sostuvo que, en términos generales, un ajuste fiscal como el propuesto por la administración De La Espriella puede facilitar la labor del banco central.
La relación entre el ajuste fiscal y la inflación
Según Villar, reducir el déficit fiscal contribuye a que la política monetaria cumpla sus objetivos porque ayuda a contener presiones sobre la demanda y respalda el trabajo por bajar la inflación. En sus palabras, “un ajuste fiscal ayuda a la política monetaria a cumplir con sus objetivos. El objetivo de bajar la inflación es apoyado por un menor déficit fiscal”.
El gerente agregó que el déficit no solo incrementa la deuda, sino que también puede generar excesos de demanda que dificultan el cumplimiento de la meta de inflación. Por eso, dijo, a medida que se corrija ese desequilibrio con la nueva ley, será más sencilla la tarea del Banco de la República.
Qué propone el proyecto
El Gobierno radicó el 29 de octubre de 2026 ante la Secretaría de la Cámara de Representantes el proyecto de Ley de Rescate Fiscal. La iniciativa busca reducir el gasto público en 2,2% y modificar varios impuestos para aumentar los ingresos del Estado.
De acuerdo con los elementos conocidos del articulado, la propuesta tocaría a personas naturales, trabajadores independientes, empresas y consumidores, además de incluir mecanismos de alivio para contribuyentes en mora. El vicepresidente José Manuel Restrepo sostuvo al presentarlo que la iniciativa busca evitar una crisis económica, la pérdida de 360.000 empleos y una eventual recesión.
El proyecto contempla cambios en el impuesto de renta de las personas naturales, entre ellos una reducción del umbral para aplicar tarifas distintas de cero, límites a las rentas exentas y deducciones, y ajustes a los aportes a salud según el nivel de ingresos. También plantea modificaciones al impuesto al patrimonio, nuevos gravámenes para productos cotidianos y cambios en el IVA, con aplicaciones previstas en diferentes momentos, principalmente desde 2027 y 2028.
La discusión sobre la ley quedó así conectada con una decisión clave de política monetaria: la Junta Directiva del Banco de la República mantuvo estable la tasa en 12,25% mientras examina el alcance del ajuste fiscal presentado por el Gobierno.

