Una avalancha en Ibagué sorprendió en la tarde del miércoles 21 de octubre a Simón Saldaña y a su pareja en Pico de Oro, en el Cañón del Combeima, zona rural de la ciudad, después de las fuertes lluvias que desbordaron una quebrada en ese sector del Tolima. La emergencia dejó tres viviendas afectadas y activó la respuesta de organismos de socorro y de la Alcaldía de Ibagué para atender a las familias y revisar los daños.
Saldaña, adulto mayor, contó que el agua entró con rapidez a su casa y que apenas alcanzó a reaccionar. “Le dije amor, amor, y la abracé”, recordó al narrar los segundos en que trató de mantenerse junto a su compañera mientras la corriente avanzaba dentro de la vivienda.
El hombre también describió la fuerza con la que llegó la creciente. “Se vino la creciente, estábamos ahí y, cuando acordamos, nos sacó así”, dijo al explicar que el agua los tomó por sorpresa. Según su relato, logró sujetar a su pareja en medio de la corriente y, por el miedo que sintió, cerró los ojos al notar que ya no podía esperar más.
Balance inicial y respuesta institucional
De acuerdo con el balance inicial de las autoridades municipales, la creciente dejó una vivienda colapsada, otra inundada y una tercera con daños en el talud. Tras conocerse lo ocurrido, equipos de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo de Ibagué y organismos de socorro llegaron a la zona para verificar el estado de las estructuras y acompañar a los damnificados.
El Cuerpo Oficial de Bomberos movilizó vehículos de emergencia y personal operativo, con apoyo de los Bomberos Voluntarios. También participaron Ibagué Limpia, Infibagué, el IBAL, la Secretaría de Desarrollo Social y la Secretaría de Movilidad.
La Administración Municipal dispuso maquinaria para retirar el material acumulado y avanzar en la limpieza de la vía, con el fin de recuperar la movilidad en el corredor rural y facilitar el acceso de los habitantes del Cañón del Combeima. Al mismo tiempo, las autoridades empezaron la caracterización de las familias damnificadas para establecer sus necesidades y coordinar el acompañamiento correspondiente.
Mientras tanto, el testimonio de Saldaña dejó ver el impacto humano de la emergencia dentro de las viviendas afectadas, en una zona rural donde la creciente irrumpió con fuerza y obligó a la atención inmediata en la tarde del 21 de octubre.
Con información de El Tiempo.

