La crisis económica clubes vuelve a aparecer ligada al éxito deportivo en el fútbol colombiano, esta vez a través de los casos de Deportivo Pereira, Deportivo Cali y Junior de Barranquilla. En una columna de opinión, se advierte que los títulos y las clasificaciones internacionales no han evitado problemas financieros, atrasos salariales y decisiones deportivas que luego golpean a los equipos.
El texto pone como ejemplo al Pereira, campeón de Liga II 2022, que según la cifra citada recibió US$ 6’550.000 por su primera estrella y los cuartos de final de la Copa Libertadores. Pese a esos ingresos, hoy sus jugadores denuncian atrasos salariales, varias figuras salieron gratis y el club terminó compitiendo en Yopal con pocas garantías laborales.
Pereira, Cali y Junior: ingresos altos y problemas detrás del título
La alerta no se limita al Pereira. Deportivo Cali, campeón de Liga II 2021, habría facturado más de US$ 4’000.000 por su paso por la Copa Libertadores y la Sudamericana, pero luego enfrentó una crisis económica con pérdidas por casi $ 7’000.000 millones. Esa situación llevó a la venta al grupo IDC Network y a la amenaza de caer a la zona de descenso, de la que apenas ahora empieza a recuperarse.
El caso más reciente citado es el de Junior de Barranquilla, bicampeón de la Liga. El club ya habría facturado US$ 4’000.000 por la estrella de Navidad y por su actuación en la Copa Libertadores 2026, y tiene asegurados otros US$ 3’000.000 para 2027.
Los cambios que dejaron los títulos en cada club
- Deportivo Pereira ganó la Liga II 2022 y recibió US$ 6’550.000 por título y Libertadores.
- Pese a esos recursos, ha tenido atrasos salariales y salida gratuita de jugadores.
- Deportivo Cali sumó más de US$ 4’000.000 por torneos internacionales, pero sufrió pérdidas por casi $ 7’000.000 millones.
- Esa crisis terminó en venta al grupo IDC Network y acercó al club a la zona de descenso.
- Junior ya suma US$ 4’000.000 y espera otros US$ 3’000.000 en 2027, aunque el ciclo también dejó la salida de Alfredo Arias y el relevo con Viera.
En el caso del Junior, el primer sacrificado fue Alfredo Arias, señalado en el texto como el técnico de las dos coronas, y su salida ocurrió tras un declive que se venía notando desde el cierre del semestre anterior. Después llegó Viera, quien fue nombrado por la directiva y terminó asociado con la eliminación en cuadrangulares de la Liga actual.
La columna plantea que, en estos equipos, la euforia por ganar puede ocultar desorden financiero y desgaste deportivo. El próximo capítulo queda en los resultados y en la estabilidad de los clubes que hoy viven entre los premios del éxito y sus costos posteriores.
Con información de El Tiempo.

