Algeciras, en Huila, volvió a quedar en el centro de los atentados en Huila tras la cadena de ataques con explosivos que este año ha golpeado al municipio y a otras poblaciones del departamento. El hecho más reciente ocurrió en la noche del 31 de octubre de 2026 contra un sitio de diversión nocturna, donde murió un patrullero de la Policía y otras seis personas resultaron heridas.
Con ese caso, Huila suma ocho atentados con explosivos de bajo y mediano poder en lo corrido del año. En Algeciras, las autoridades registran siete ataques, la mayoría dirigidos contra comercios, la alcaldía y la empresa de servicios públicos, en una ofensiva que busca intimidar y presionar el pago de extorsiones.
Algeciras, el municipio más golpeado por los explosivos
El municipio, ubicado a dos horas en carro de Neiva y en límites con Caquetá, concentra buena parte de la violencia atribuida a disidencias de las Farc. Allí viven cerca de 25.000 personas dedicadas sobre todo a la agricultura y al cultivo de café, una actividad que ha quedado bajo presión por los atentados y las amenazas.
El primer ataque del año en esa localidad ocurrió el 23 de mayo contra la cooperativa de caficultores del Huila, Coagrohuila, en el centro del municipio. Cuatro días después se presentó otra explosión contra la misma entidad. Más adelante, el 27 de agosto, la alcaldía de Algeciras también fue blanco de un artefacto explosivo, con daños materiales en una edificación contigua a la sede de la Fiscalía.
Ese mismo mes se registró otro ataque contra el local de droguerías Más Baratas, en el centro del municipio. A esto se suma el atentado del 4 de octubre contra las instalaciones de las Empresas Públicas de Algeciras, que dejó daños materiales y dio pie a la versión de que las disidencias habrían exigido 70 millones de pesos para no realizar el ataque.
Las disidencias y la presión económica sobre comerciantes y campesinos
Las autoridades señalan a la estructura Iván Díaz, del bloque Jorge Suárez Briceño, como responsable de esta seguidilla de hechos. En el departamento también hacen presencia los frentes Ismael Ruiz, Hernando González Acosta y Darío Gutiérrez, además de facciones de alias Mordisco, grupos que alimentan sus finanzas con extorsiones y rentas ilícitas del narcotráfico.
- 7 atentados con explosivos ha sufrido Algeciras en 2026.
- 8 ataques con explosivos de bajo y mediano poder suma Huila este año.
- 70 millones de pesos habrían exigido a Empresas Públicas de Algeciras.
- 530 militares llegaron al departamento para reforzar la seguridad.
- 11 estaciones de Policía esperan enmallado perimetral y sistemas antidrones.
La presión no se limita a Algeciras. Según lo conocido por las autoridades, las víctimas de las extorsiones son comerciantes, agricultores, cultivadores de café, transportadores, autoridades y voceros de gremios y asociaciones comunitarias, citados por cabecillas de las disidencias que operan desde Caquetá. Bajo amenazas de muerte, deben cumplir pagos mensuales exigidos por esos grupos.
En medio de ese escenario, el Ejército interceptó meses atrás a más de 200 personas que se dirigían a zonas del Caquetá para cumplir con esas exigencias económicas, tras ser contactadas por llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp. El gobernador del Huila, Rodrigo Villalba Mosquera, confirmó esta semana la llegada de 530 militares para reforzar las operaciones contra los grupos ilegales.
La solicitud de las autoridades departamentales apunta ahora a blindar la respuesta oficial frente a los ataques con drones y explosivos. También reclamaron la dotación de sistemas antidrones para el Ejército y la Policía, y el enmallado perimetral de 11 estaciones de Policía, compromisos que, según lo dicho, fueron adquiridos por el Ministerio de Defensa.
El próximo punto de atención seguirá siendo la respuesta de seguridad en el departamento y la implementación de esas medidas, mientras continúan los operativos contra las disidencias y la presión sobre los municipios más afectados.
Con información de El Tiempo.

