La Junta Directiva del Banco de la República decidió este viernes 30 de octubre de 2026 mantener en 12,25% la tasa de interés de política monetaria, en una votación dividida que mostró diferencias internas sobre el rumbo de la política monetaria. La decisión importa porque conserva el costo del crédito en el país mientras el emisor sigue evaluando la inflación, la actividad económica y el panorama fiscal.
Según explicó el gerente general, Leonardo Villar, cuatro directores votaron por dejar la tasa sin cambios y tres respaldaron subirla 25 puntos básicos. Con ese resultado, el banco central mantuvo una postura restrictiva, en un contexto en el que parte de la Junta consideró necesario avanzar con un mayor endurecimiento monetario.
Inflación y expectativas siguen en el centro
Uno de los principales factores que analizó el Emisor fue el comportamiento de los precios. La inflación anual llegó a 6,3% en septiembre, con un leve aumento frente al mes anterior, aunque por debajo de lo que esperaba el mercado. En contraste, la inflación básica bajó de 6,1% en agosto a 6,0% en septiembre.
El Banco de la República también revisó las expectativas de inflación. De acuerdo con su evaluación, los analistas económicos elevaron ligeramente su proyección para diciembre de 2026 hasta 6,9%, mientras que la estimación para un horizonte de dos años se mantiene cerca de 4%. En ambos casos, los registros siguen por encima de la meta del 3% fijada por la entidad.
La autoridad monetaria además señaló al fenómeno de El Niño como un riesgo para la evolución de los precios de alimentos y de los bienes y servicios regulados. A eso se suma que las expectativas implícitas en el mercado de deuda pública aumentaron en el corto plazo y continúan alejadas de la meta inflacionaria en todos los horizontes.
Menor dinamismo económico y discusión fiscal
La decisión también tomó en cuenta señales de desaceleración de la economía. El Banco indicó que el crecimiento anual habría perdido velocidad durante el tercer trimestre frente al periodo anterior, según los indicadores de demanda interna y otros resultados disponibles. Entre los elementos revisados estuvieron el menor ritmo del consumo privado y público, el resultado del Indicador de Seguimiento a la Economía de agosto y las encuestas de industria manufacturera y comercio al por menor.
En paralelo, la Junta resaltó el papel de las finanzas públicas en el desempeño macroeconómico y en el objetivo de llevar la inflación al 3%. En ese análisis entró el Proyecto de Ley de Rescate Económico, radicado ante el Congreso el día anterior a la reunión, sobre el cual el Banco pidió un estudio riguroso.
El emisor señaló que mantener la tasa en 12,25% preserva una política monetaria restrictiva, coherente con su escenario de una reducción gradual de la inflación durante 2027. También aclaró que los próximos movimientos dependerán de la información económica que vaya apareciendo, por lo que la decisión de octubre no anticipa el comportamiento de las siguientes reuniones.

