Elon Musk, a través de SpaceXAI, ofrece comprar 418 viviendas en Southaven, Mississippi, cerca de sus centros de datos, en medio de reclamos de vecinos por el ruido de las turbinas de gas que alimentan esas instalaciones. La propuesta, revelada este 28 de octubre de 2026, se ha convertido en un nuevo foco de tensión en Elon Musk Mississippi, porque además incluye la renuncia a demandas judiciales relacionadas con el caso.
Compra casa por casa en Colonial Hills
Según información citada por The Guardian y retomada por Forbes, abogados de la compañía han recorrido casa por casa Colonial Hills, un barrio de Southaven, para ofrecer la compra de los inmuebles a precio de mercado. La operación abarcaría prácticamente toda la zona residencial y también permitiría alojar a empleados de la empresa mientras continúa la expansión de sus instalaciones en el área de Memphis.
El valor estimado de la compra de las 418 propiedades sería de US$75,24 millones, con un promedio de US$180.000 por vivienda. Al menos 18 propietarios ya habrían aceptado la oferta. Quienes decidan vender, además, quedarían por fuera de la demanda colectiva en curso y renunciarían a futuras reclamaciones judiciales ligadas a las turbinas.
Los residentes de Southaven y de Memphis, en Tennessee, han presentado demandas federales por las molestias que atribuyen al funcionamiento de esas turbinas. Entre sus peticiones están compensaciones por las interrupciones sufridas durante meses, el impacto emocional, los supuestos daños a la salud física, la pérdida de valor de sus propiedades y una orden judicial para reducir el ruido.
Quejas por ruido, energía y emisiones
Elizabeth Rose, profesora de piano que vive cerca de las instalaciones, dijo a The Guardian que el sonido “suena como el motor de un avión” y que la despierta durante la noche. También afirmó: “De repente, apareció una planta ahí”. La residente considera que la oferta podría extenderse por todo el barrio y describió el lugar como “Elonville”, al que ve como el pequeño patio de juegos de Musk.
Otro vecino, Jason Haley, aseguró que el ruido le impide dormir y que ha tenido que salir de casa o poner música hasta quedarse dormido por agotamiento. “Te vuelve loco”, afirmó, al señalar también su frustración ante lo que considera falta de respuesta a las quejas de los residentes.
La controversia se relaciona con una antigua planta de Duke Energy en Southaven, adquirida por xAI durante el verano de 2025. Desde entonces, la compañía instaló 69 turbinas de gas temporales para abastecer de energía a los centros de datos donde se entrena Grok, su familia de modelos de inteligencia artificial, y donde opera Colossus, la supercomputadora de Musk.
Además del ruido, las instalaciones enfrentan cuestionamientos por sus emisiones. Según los reportes citados, se detectó que las turbinas operaban sin los permisos federales exigidos por la Ley de Aire Limpio. A comienzos de 2026, la NAACP presentó una demanda federal por emisiones tóxicas y advirtió sobre posibles efectos en comunidades trabajadoras y mayoritariamente negras.
SpaceXAI ha negado las acusaciones sobre las molestias causadas por sus instalaciones. En julio, la empresa anunció que invertiría millones de dólares en barreras acústicas y silenciadores con “tecnologías avanzadas de reducción de ruido” alrededor de la planta.
La disputa se suma a la oposición local que han enfrentado los centros de datos en Estados Unidos. De acuerdo con Data Center Watch, más de 120 proyectos fueron bloqueados o retrasados durante el primer semestre de 2026, con inversiones superiores a US$150.000 millones.

