El Gobierno nacional prepara un cambio en el cálculo pensional de las rentas vitalicias atadas a un salario mínimo y al aumento de ese ingreso, con una propuesta del Ministerio de Hacienda que busca restablecer un parámetro de productividad para cubrir el riesgo que asumen las aseguradoras. La medida, publicada el 29 de octubre de 2026, tendría un efecto económico estimado en $4,1 billones y apunta a modificar la forma en que se respaldan las mesadas cuando el salario mínimo sube por encima de la inflación.
La iniciativa propone reemplazar el Título 17 de la Parte 2 del Libro 2 del Decreto 1833 de 2016, que regula el Mecanismo de Cobertura del Riesgo del Deslizamiento del Salario Mínimo. Ese mecanismo existe para cubrir la diferencia que aparece cuando el incremento anual del salario mínimo supera la variación del IPC del año anterior. En esos casos, las aseguradoras deben asumir el costo adicional para sostener el pago de las pensiones durante toda la vida del afiliado.
El cambio que plantea Hacienda
Uno de los ajustes centrales es recuperar un parámetro técnico de productividad para calcular la cobertura del riesgo. El proyecto prevé usar el promedio aritmético del crecimiento real anual de la productividad acordado por el comité tripartito de los últimos diez años, siempre que el resultado no sea inferior a 0 %. De acuerdo con la justificación de la propuesta, esto busca corregir los efectos del Decreto 1485 de 2025, que elevó el capital requerido para emitir rentas vitalicias.
Según el texto técnico, ese cambio habría presionado la oferta de seguros previsionales y dificultado la participación de las aseguradoras en este mercado. La modificación también introduce tres escenarios para definir cómo se distribuye el riesgo: cobertura positiva, negativa o neutral, según la relación entre el aumento del salario mínimo y el parámetro de productividad.
Cuando el ajuste del salario mínimo supere ese referente técnico, se activaría la cobertura positiva. En ese caso, la Nación podría asumir el costo si el Confis da su aprobación. El proyecto contempla dos caminos: pagar la variación de la reserva matemática o cubrir la diferencia anual entre los pagos de la pensión y crear o actualizar la reserva correspondiente.
Cómo operaría la cobertura
La reserva matemática es el capital que respalda las obligaciones futuras de la aseguradora con el pensionado. La propuesta también permitiría que los recursos administrados por el Ministerio de Hacienda para este mecanismo sean reconocidos como un activo admisible para las compañías de seguros, con el fin de respaldar mejor sus compromisos.
El proyecto fija además un procedimiento para acceder a la cobertura. Las aseguradoras tendrían que hacer una preinscripción antes del primero de febrero de cada año y registrar las pólizas ante la Oficina de Bonos Pensionales, OBP, del Ministerio de Hacienda. También deberán verificar que los pensionados no hayan usado excedentes de libre disponibilidad al momento del reconocimiento de la prestación.
La cobertura está dirigida a las pensiones de renta vitalicia equivalentes a un salario mínimo, tanto inmediatas como diferidas. También se contempla el registro de pólizas de pensiones cercanas al mínimo, hasta por dos salarios mínimos, aunque el reconocimiento de la cobertura se produciría cuando la mesada alcance el valor de un salario mínimo.
El informe técnico calcula que los cambios generarían un beneficio de $4,1 billones, en precios de 2025, asociado con la menor descapitalización de las cuentas de retiro programado y con la posibilidad de abaratar las rentas vitalicias. El costo fiscal directo para poner en marcha el mecanismo se estima en $0,68 billones.

