Miguel Armando Castellanos Serrano, exsecretario de Gobierno de Cúcuta, fue asesinado en la noche del lunes 26 de octubre de 2026 cuando se desplazaba por el Anillo Vial Occidental, cerca del corregimiento El Pórtico, en Norte de Santander. El caso cobró visibilidad también por la reacción de su hermano, Miguel Castellanos, exarquero de Independiente Santa Fe y actual concejal de Bogotá, quien compartió una foto de ambos en sus redes sociales tras el crimen.
La imagen muestra a los dos hermanos frente al mar, en blanco y negro, y estuvo acompañada por la canción Amor eterno, interpretada por Juan Gabriel. Leandro Castellanos no escribió un mensaje sobre la muerte de Miguel ni entregó declaraciones públicas en esa publicación. Su reacción surgió en medio de las respuestas que generó el homicidio en Cúcuta y en distintos sectores políticos.
Lo que se sabe del ataque
Miguel Castellanos fue funcionario de la Alcaldía de Cúcuta y también mayor retirado de la Policía Nacional. Además, tenía aspiraciones de llegar a la Alcaldía de la ciudad en las elecciones territoriales de 2027. Según las autoridades, el homicidio ocurrió cuando se dirigía a su vivienda.
De acuerdo con George Quintero, secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Norte de Santander, el exfuncionario recibió un disparo en la cabeza que le causó la muerte de manera inmediata. En entrevista con Caracol Radio, Quintero explicó que, según la información preliminar, Castellanos se movilizaba en una camioneta blindada cuando una motocicleta habría golpeado el vehículo.
En esa versión inicial, Castellanos habría bajado para revisar lo ocurrido y, en ese momento, el motociclista le disparó. La Gobernación de Norte de Santander ofreció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que ayude a esclarecer el caso e identificar a los responsables.
Reacciones y próximos pasos
“Rechazamos contundentemente este acto violento y ofrecemos una recompensa de hasta cincuenta millones de pesos”, dijo Quintero en la entrevista radial. El asesinato fue repudiado por dirigentes políticos, autoridades locales y organismos de control, que pidieron avances en las pesquisas.
Mientras se intentan establecer las circunstancias exactas del ataque, la publicación de Leandro Castellanos se convirtió en una de las primeras señales públicas de duelo tras la muerte de su hermano. Las autoridades continúan buscando identificar a los responsables del homicidio.

