Cimientos de edificio, balanza y mazo simbolizan respeto a fallos

Eljach pide respetar fallos y propone cuidar la democracia todos los días

Gregorio Eljach, procurador general de la Nación, cerró en Cartagena el Congreso Colombiano de la Construcción 2026 con un discurso en el que defendió la independencia judicial, la separación de poderes y la estabilidad institucional frente a los cambios de gobierno. En el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, ante representantes de la ingeniería, la banca de inversión y la industria de la construcción, sostuvo que los gobiernos son pasajeros y que las empresas y las instituciones democráticas son las verdaderas estructuras que sostienen al país.

El Procurador comparó la actividad pública con la obra civil para insistir en que el poder debe ejercerse con contención. Dijo que los ministros, los planes de desarrollo y las reformas tributarias pasan, mientras que las empresas permanecen, y agregó que las escrituras duran más que las resoluciones. Para él, la protección de la libre iniciativa privada no es una concesión del gobierno de turno, sino un mandato de la Constitución.

Defensa de la justicia y del control institucional

Uno de los puntos más firmes de su intervención estuvo dirigido a la rama judicial. Eljach rechazó cualquier intento de interferencia en las decisiones de los jueces y lanzó una advertencia sobre la respuesta a los fallos: “Un fallo no se contesta como un mensaje en redes sociales. A los jueces se les responde con recursos, no con trinos”.

También habló del papel de la Procuraduría y la describió como una entidad independiente, que no pertenece ni al Gobierno ni a la oposición. Señaló que la institución “no tiene dueño, tiene Constitución” y advirtió que los procesos disciplinarios o de control que tardan años terminan siendo inútiles. “Un control que llega tarde, no controla”, afirmó.

En esa línea, prometió expedición y rigor técnico para enfrentar la discrecionalidad y respaldar a quienes actúan correctamente. Según dijo, gana la transparencia y pierde quien confunde la ventanilla con una alcancía, en una alusión a prácticas irregulares dentro del Estado.

La democracia como una obra que exige mantenimiento diario

Durante su intervención, Eljach usó varias comparaciones con el sector constructor para explicar su visión sobre el país. Dijo que la democracia no debe cuidarse solo en coyunturas electorales o de crisis, sino todos los días, y comparó las libertades con los cimientos de un edificio: no se ven, pero sostienen toda la estructura.

También cuestionó la costumbre de reaccionar solo cuando aparecen riesgos para las instituciones. En su mensaje, insistió en que ningún ingeniero serio diría que una construcción ya no necesita resistencia después de soportar un temblor, del mismo modo que la democracia necesita protección permanente después de superar pruebas de fuego.

Al cierre, vinculó el tema de la vivienda con la cohesión social y dijo que pocas escenas son tan democráticas como la de una madre recibiendo por primera vez la llave de su casa propia. Remató su intervención con un llamado a vigilar los cimientos del Estado y a que la Procuraduría evite que “el techo del Estado” se caiga sobre el país.

Con información de El Tiempo.

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