Una solicitud de renovación de pasaporte destapó en Dallas una suplantación de identidad que se prolongó por más de cuatro décadas y que terminó con la acusación contra un hombre por usar los datos de un bebé muerto para obtener documentos de Estados Unidos. Vidal Blanco Blas, de 62 años, fue declarado culpable por un jurado federal el 16 de octubre de 2026 y ahora enfrenta hasta 12 años de prisión, con sentencia prevista para el 22 de marzo de 2027.
La revisión empezó con un trámite presentado el 11 de abril de 2023, cuando en la solicitud apareció una dirección en Greenville, al noreste de Dallas. En ese momento, Blanco Blas estaba bajo custodia federal por una condena relacionada con tráfico de drogas, lo que llevó a las autoridades a revisar su identidad y los documentos que había usado durante años.
Según documentos judiciales consultados por N+ Univision 23 DFW, un funcionario del Centro Nacional de Pasaportes detectó dos alertas: el número de Seguro Social correspondía a una fecha posterior a la fecha de nacimiento declarada y además existía un certificado de defunción mexicano con datos coincidentes. Agentes del Departamento de Estado cotejaron los registros de nacimiento y muerte y concluyeron que la identidad correspondía a Julio César Torres, nacido en Texas en 1965 y fallecido en México cuando tenía tres meses.
Cómo llegó a usar la identidad
Los antecedentes del caso se remontan a 1982, cuando Blanco Blas se casó en Reynosa, México, con Diana Ocanas. De acuerdo con la versión de la Fiscalía citada por N+ Univision 23 DFW, él ya tenía el certificado de nacimiento del menor antes de trasladarse a Estados Unidos. En 1983 llegó a ese país y consiguió un número de Seguro Social bajo el nombre de Julio César Torres.
Después, pidió un pasaporte en 1989, lo recibió en enero de 1990 y obtuvo otro en 2009. También consiguió una licencia de conducir de Texas y una tarjeta de registro electoral. La Fiscalía sostiene que usó esos pasaportes para entrar y salir de Estados Unidos en al menos 100 ocasiones.
El nombre del niño también apareció en dos procesos penales contra Blanco Blas. En 1999 recibió una condena de dos años de prisión por posesión de 30 kilos de marihuana con intención de distribuirlos, y en 2017 fue sentenciado a siete años por participar en una conspiración relacionada con tráfico de drogas. En ninguno de esos casos se detectó que estaba usando la identidad de una persona fallecida.
La versión que dio ante su familia y en juicio
La Fiscalía también expuso cómo se presentaba ante otras personas. Aunque Diana Ocanas sabía su verdadero nombre y era su esposa, él la presentaba como una prima. Su hija, Noemi Gálvez, lo apoyaba a veces como intérprete porque hablaba español e inglés, y él le pedía que ante terceros dijera que era su sobrina y que lo llamara tío Julio César Torres.
Durante el juicio, el hombre aseguró que su nombre era Julio César Torres. Sus abogados objetaron que la Fiscalía lo identificara como Vidal Blanco Blas, con el argumento de que establecer quién era correspondía al jurado. El juez ordenó que, siempre que fuera posible, se usara la expresión “el acusado” y que la identidad se definiera con las pruebas.
Después de tres días de juicio y deliberaciones, el jurado federal en Dallas lo declaró culpable de hacer declaraciones falsas para obtener un pasaporte estadounidense y de robo de identidad agravado. La sentencia quedó fijada para el 22 de marzo de 2027.
Con información de El Tiempo.

