Centro de datos y comunidad con monedas y símbolo de acuerdo

Trump propone pagar dividendo a comunidades por centros de datos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso este miércoles que las empresas que construyen centros de datos paguen un “dividendo” a las comunidades locales para destrabar proyectos frenados por la oposición vecinal en distintas zonas del país. La idea, difundida en su red Truth Social, busca facilitar la expansión de estas instalaciones, clave para la inteligencia artificial y para la estrategia de Washington de mantener la supremacía tecnológica.

Trump respaldó que estos complejos se sigan levantando, pero reconoció que el consumo de energía y agua ha alimentado protestas y resistencia entre residentes. En su mensaje, sostuvo que las compañías deberían cerrar acuerdos económicos con las poblaciones donde planean instalar los centros de datos.

“Si las empresas quieren que sus centros de datos sean populares, que paguen un ‘dividendo’ a la comunidad y/o a los individuos de esas comunidades”, escribió el mandatario. Además, aseguró que ha visto casos en los que la percepción local cambia cuando hay compensaciones financieras.

“He seguido de cerca el proceso y los centros de datos que eran muy impopulares en una zona determinada se volvieron extremadamente populares cuando se alcanzó un acuerdo financiero”, afirmó Trump, antes de insistir: “¡HAGAN ACUERDOS y que se construyan!” más centros.

La expansión, bajo presión local

La propuesta apunta a reducir el rechazo que enfrentan estas infraestructuras en Estados Unidos, donde las objeciones por el uso de recursos naturales han frenado varios proyectos. Según Data Center Watch, una organización que monitorea la oposición a estas iniciativas, al menos 75 propuestas fueron bloqueadas o aplazadas durante los tres primeros meses de 2026.

Los centros de datos son esenciales para numerosos servicios digitales y para el desarrollo de la inteligencia artificial, porque alojan los equipos que procesan y almacenan grandes volúmenes de información. Por eso, su construcción se ha convertido en una prioridad para el gobierno de Trump.

La presión ahora está en encontrar una fórmula que permita avanzar con nuevas instalaciones sin agravar el choque con las comunidades locales. La próxima etapa, según lo planteado por el propio mandatario, pasa por lograr acuerdos financieros entre las empresas y los residentes donde se proyectan estos complejos.

Con información de El Tiempo.

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