Destruyen 12 excavadoras de minería ilegal de oro en Ataco, Tolima

Destruyen 12 excavadoras de minería ilegal de oro en Ataco, Tolima

La minería ilegal de oro en el Tolima recibió uno de sus golpes más fuertes de los últimos años con la operación Pijao X, que terminó con la destrucción de 12 excavadoras y 10 cambuches usados para sacar oro del río Saldaña. La acción se desarrolló en el corregimiento Santiago Pérez, en Ataco, una zona donde ese negocio ha fortalecido a estructuras criminales de las disidencias de las Farc.

Según la gobernadora Adriana Magali Matiz, la extracción ilegal en la zona rural de Ataco movía más de 3.000 millones de pesos al mes y dejaba rentas para las disidencias. El general Óscar Mauricio Rico, director de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía, sostuvo que las 12 excavadoras permitían extraer más de 7.000 gramos de oro mensuales.

Un golpe al frente Gerónimo Galeano y a sus rentas criminales

La Gobernación del Tolima y la Policía atribuyeron esta actividad al frente Gerónimo Galeano, de las disidencias de las Farc, al que también señalaron por el ataque con explosivos en Planadas que dejó cuatro civiles muertos y 18 heridos. Matiz afirmó que el operativo fue ejecutado por unidades de la Policía en coordinación con la Fuerza Aérea Colombiana.

El alto oficial dijo que la destrucción de la maquinaria afecta de forma directa la capacidad económica de ese grupo armado, alineado al Estado Mayor Central. También anunció que los operativos siguen activos en otros municipios del sur del departamento, entre ellos Chaparral, Ataco, Coyaima y Planadas.

  • 12 excavadoras fueron destruidas durante la operación.
  • 10 cambuches usados por mineros ilegales también fueron demolidos.
  • La maquinaria tenía un valor aproximado de 6.600 millones de pesos.
  • La extracción mensual superaba los 7.000 gramos de oro.
  • La actividad generaba más de 3.000 millones de pesos al mes.

Los daños ambientales que ya dejó la extracción en Ataco

Cortolima informó en un estudio técnico emitido en julio pasado que los impactos sobre los ecosistemas y sobre el río Saldaña son irreversibles. La entidad explicó que la remoción total de la cobertura vegetal y las socavaciones han arrasado con el 100 por ciento de la fauna y la flora del sector.

El informe también reportó contaminación en fuentes hídricas como el río Atá y las quebradas Tuluní, Pole y Guanabanito. A eso se suman erosión severa del suelo y alteraciones en el comportamiento de las especies por la contaminación acústica y lumínica.

De acuerdo con Cortolima, en Ataco la minería ilegal afectaba 491 hectáreas. Los cauces concentraban la mayor pérdida de cobertura, con 137 hectáreas impactadas por la intervención directa de maquinaria pesada en el sistema fluvial.

La autoridad ambiental precisó que los afluentes más golpeados son los ríos Saldaña, Amoyá y Atá, además de las quebradas Polecito, Tuluní, Apa y Guanábano. Los operativos contra esta cadena de explotación continúan en el sur del Tolima mientras las autoridades mantienen la ofensiva sobre las economías criminales asociadas a la extracción ilícita de oro.

Con información de El Tiempo.

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